lunes, 13 de febrero de 2023

viernes, 21 de octubre de 2016

Carta para Chris

Que mis palabras calen en tu corazón como esas canciones que cuando escuchas lo reconfortan.

Si debo disculparme por algo, lo hago de todo corazón: Por no demostrarte cariño apropiadamente, por no valorar tus acciones, por no llenar tu vacío, por ser un inútil, patético e imperfecto; imperfecto al igual que estos trazos que guiados por mi corazón plasman en el papel aquella imagen que me hizo enamorarme de ti al instante. También debo disculparme por enamorarme y seguir siendo una molestia, cuando ya en más de una ocasión intentaste deshacerte de mí, pero como el capitán que no abandona su barco cuando se está hundiendo, sigo aferrado a ti con la más mínima esperanza que me queda.

No con la intención de que vuelvas corriendo a mis brazos, lo que quiero es que sepas que ahora más que nunca me duele no estar a tu lado, porque fui comprendiendo poco a poco lo maravilloso que eres, con tus virtudes y defectos, y ahora que lo comprendo tu corazón se resguarda y ya no me es posible conocerlo.

Deseo, como un niño desea que llegue el descanso para juguetear con sus compañeros, que abras nuevamente tu corazón a mí, y me dejes -y enseñes- a leer todo lo que está escrito en él. Historias llenas de sentimiento, contadas por una voz que desde el primer momento y hasta el día de hoy me arrulla como una canción para dormir.

No tengo más palabras para ti,  más que un te quiero, más que un lo siento, y un gracias. Gracias por conocerte, gracias por conocer tu voz, escuchar tus melodías y aunque poco, conocer tus pensamientos. Probablemente en ocasiones he llegado a exagerar, pero nunca a mentir en cuanto a mis sentimientos. Un día te pregunté por qué se te hacia tan sencillo decirme que me querías si yo aunque también sentía lo mismo tenía miedo a decirlo, tu respuesta fue: No me da miedo porque es lo que siento. En estos momentos mi miedo es tu reacción, no el expresarlo, pero te lo digo: te quiero, te quiero como a mi vida, y como tal quiero cuidar de tu corazón hasta donde me sea posible, estar a tu lado como un compañero, de dolor, de lágrimas,  y de felicidad, o hasta donde tú me lo permitas.

Ich liebe dich,
Für immer dein, Lee, Luis.